lunes, 17 de mayo de 2010

Godo Geiko y examen en Corrientes

El pasado sábado 15 concurrimos a Corrientes 4 integrantes de Masak Atsuagatsu dojo de Rosario, incluido obviamente nuestro senpai Lisandro García, junto con Guardia sensei de Santa Fe y varios kendokas de Mar del Plata y Chaco. La jornada comenzó con exámenes a la mañana, luego un almuerzo consistente del ya tradicional familiar de milanesa y por la tarde una impetuosa sesión de godo geiko.
Comenzando por el principio, el examen: si bien el lugar resultó algo cómodo con piso un poco menos que ideal, se desarrolló sin problemas. La mesa integrada, como siempre por 5 grandes, en este caso Futaoka, Passicot, Scaramelini, Montiel y Zacarías, con explicaciones extra de la mano de Montiel sensei y en rol primerizo como tachiai de senpai Noelia Monzón. Felicitaciones desde ya a todos los que aprobaron (incluído nuestro senpai Lisandro quien ha obtenido su merecido rango de shodan -1er dan-) y ánimos a aquellos de nosotros que no cumplimos con los requisitos, aunque obtuvimos valiosas correcciones sobre las cuales trabajar para la próxima.


A la tarde cambiamos la locación por el dojo Musashi de la Asociación Correntina de Kendo y luego de un breve calentamiento e instrucciones generales comenzó el godo geiko. Aquellos de nosotros para los que fué una experiencia nueva no sabíamos bien qué esperar, y debo decir que resultó una experiencia más que grata. Series constantes y enérgicas de kirikaeshi y shigeiko, con algunos uchikomi de kote y men "para descansar" en el medio. Al terminar la ronda volviendo al mismo lugar donde uno había comenzado, el último shigeiko se llevó cualquier energía que pudiera restar, ojos llenos de transpiración, bocas secas y sedientas, y músculos agitados, nada evitó que uno diera el 100% de lo poco que tuviera aún en sus reservas.


Por último esa misma noche nos juntamos a comer en una cena donde la camaradería no conoció límites, se habló de todo un poco, como es de esperarse, aunque el kendo y las vivencias de cada uno fueron los tópicos principales.
Finalizando, la nota no podría terminar sin antes agradecer a todos los kendokas y personas aledañas que hicieron posible la organización del evento, a todos los sensei y senpai por su paciencia y enseñanzas, y en particular a Pedro Zacarías sensei por su inmensurable hospitalidad y a Ernesto Montiel sensei por organizarnos una clase de iaido matutina el domingo y por sus anécdotas. Esperamos volver a verlos a todos pronto, sea en sus pagos o en los nuestros.

miércoles, 7 de abril de 2010

4th dan

Finalmente, tras una bastante larga espera, ya está libremente disponible para todo el mundo el película, o mejor dicho corto cinematográfico sobre kendo, 4th dan (cuarto dan). Da gusto que practicantes de todo el mundo promuevan el kendo a su manera, y en este caso la película resulta bastante buena. La estética es espectacular y la historia concisa (aunque varias partes clave tendrían más sentido si fuera "primer dan" el nombre de la película y el examen a rendir), algo que no tiene mucho pero tampoco le hace falta es diálogo, así que el que no entienda húngaro hablado o inglés escrito no se haga problema que podrá disfrutar perfectamente de esta obra.

Algo que sin dudas le vendría bien, es un poco más de duración, pero como hemos dicho es un corto, y gracias a que recientemente han conseguido un sponsor podemos disfrutarla en toda su calidad y gratuitamente vía youtube.


Allí tenemos el trailer, para ver el corto pueden ir a su sitio oficial: http://www.kendoshortfilm.com/ y clickear en la pestaña "THE FILM".

viernes, 26 de febrero de 2010

Lesionarse

Como ya se dijo antes, aveces nos cuesta repartir nuestro tiempo debido a las exigencias de la vida cotidiana, pero si a la hora de distribuir nuestros horarios le recortamos atención a nuestro cuerpo, es indudablemente cuando aparecen las lesiones.

Hablando en términos muy generales, una lesion es cualquier tipo de daño en nuestro cuerpo, desde las ampollas de los pies que a todos nos hicieron las primeras semanas de práctica dolorosas, hasta un desgarro muscular. Tratándose de lesiones leves (como las mencionadas ampollas o un dolor muscular debido a haberlo utilizado más que de costumbre) el cuerpo generalmente las repara solas en el mínimo tiempo de descanzo que tenemos entre práctica y práctica, al punto de que uno tiende a intentar ignorar dichos dolores y esforzarse al máximo, a sabiendas de que así nos volveremos más fuertes. Pero esta capacidad del cuerpo nos puede resultar engañosa, ya que si uno abusa de ella (sea intencionalmente, o tansolo por falta de descanzo) -o tiene mala suerte- puede caer en padecimientos crónicos o lesiones puntuales.

En el caso de los dolores crónicos por lo general hay maneras de salir adelante, entre medicamentos y ejercicios que ayuden a proteger las zonas afectadas. Pero cuando hay lesiones graves el asunto se complica. Sea una tendinitis, un desgarro u otro tipo de daño severo no nos queda alternativa más que un potencialmente largo proceso de recuperación. Un problema suele ser la testarudez que nos caracteriza a los kendokas, y que nos lleva a no querer esperar ese tiempo inactivamente y nos tienta de ir a practicar aunque no debamos, o si podemos pero limitandonos a no hacer ciertos moviemientos, intentar hacerlos igualmente, ¡incluso a veces solemos ir a práctica estando enfermos con fiebre! Y si bien ese es el espíritu que debemos tener, cuando es nuestra salud la que está en la balanza debemos plantearnos la siguiente verdad: "¿prefiero dar todo hoy y dejar mi cuerpo incapacitado de practicar en el futuro, o dejar que mi cuerpo se cure hoy para que en el futuro pueda seguir practicando mucho más tiempo?", para mi visión de a donde quiero llegar, me resulta preferible permitirme un descanso cuando es necesario, aunque claro que hay ocaciones especiales -como la visita de un sensei- que deben ser consideradas cuidadosamente. De todas formas no nos podemos olvidar de la posibilidad de realizar mittori geiko (aprender mirando), aunque no podamos movernos, estar en un costado del dojo en lugar de aburridos y solos en las casas de uno suele ser mucho más productivo para nuestro desarrollo marcial.

En una nota aparte, estamos aquellos que simplemente somos propensos a lesionarnos. No necesariamente me refiero a una manera de ser torpe y descuidada, que nos lleva a realizar esfuerzos indebidos y a lastimarnos, sino en mi caso por ejemplo, a una falla genética. En mi caso se llama hiperlaxitud, y es un mal que afecta a más o menos el 10% de la población, aunque muchas veces no logra diagnosticarse ya que los síntomas varían mucho de persona a persona, pero se centra en falta de fortaleza de las articulaciones y varios tejidos debido a la malformación de ciertas proteínas. En mi caso, afortunadamente, es un caso leve, puede apreciarse como exceso de flexibilidad, mayor tendencia a lesiones de las articulaciones y mayor tiempo de recuperación luego de cada lesión -de los últimos 7 meses los primeros 4 estuve frenado totalmente por tendinitis en ambas rodillas y en la mano izquierda, y mes a mes he ido retomando ímpetu de nuevo en las prácticas, en adición mi hombro derecho tiene la costumbre de salirse de lugar en los momentos menos oportunos-. Aunque afortunadamente mientras siga un entrenamiento físico extra, para darle a mis músculos y tendones mayor fuerza y resistencia, mis articulaciones deberían no ser un problema mayor que mi falta de habilidad con el shinai, aunque no pueda sentarme en seiza aún. Recomiendo que a quien le suenen mis síntomas se haga un chequeo con un traumatólogo, aunquesea por las dudas.

En resumen, debemos cuidar nuestro cuerpo, pero aún cuando lo hagamos debemos saber que, al igual que cualquier otro deportista o artista marcial, tenemos una chance de lesionarnos en algún momento de nuestra vida. Si ello sucede no debemos tardar en acudir a un médico, tener paciencia y no restarle importancia al proceso de recuperación.

sábado, 13 de febrero de 2010

La doble vida del kendoka

Al primer momento la imagen que se me vino a la cabeza fue la de un superhéroe, a lo yanqui, un Superman digamos, luchando por mantener oculta su verdadera identidad, salvando al mundo y realizando su trabajo de reportero. Quizás nuestras vidas no sean tan fantásticas, pero de una manera similar todo kendoka -o artista marcial en general, dada la realidad de nuestro país- debe repartir su tiempo drásticamente entre dos vidas separadas.

Todos queremos progresar en nuestro camino, mejorar nuestro estado físico, agilizar nuestra mente, pulir nuestras habilidades, pero es difícil cuando el hacer esto no nos pone pan sobre la mesa y nos demanda tanto o más tiempo como aquellas actividades que sí lo hacen, sin mencionar los estudios y nuestra amada familia.

¿Cómo lograr practicar 2 exhaustivas horas cuando estuvimos todo el día resumiendo libros, cumpliendo fechas límites para un proyecto, lidiando con clientes o simplemente teniendo que haberse hecho cargo de los -arduos- quehaceres del hogar?

Y es por eso que digo que la nuestra es una doble vida. Teniendo que repartir los tiempos, siempre con una meta fija, claro, pero debiendo sacrificar momentaneamente esa que sea nuestra mayor prioridad personal y egocéntrica si se quiere, para suplir los demás aspectos de nuestra vida.

Pero no termina allí, hay un factor que, llevemos la vida que llevemos, está allí. Nos acompaña todo el tiempo, nos hace sentir la fuerza, el calor, el frío y el cansancio: nuestro cuerpo. Así como dedicamos tiempo a realizar todas las actividades necesarias para seguir adelante, no podemos restarle importancia al "mantenimiento" y descanso de nuestro cuerpo, o de lo contrario este no se hará esperar, pasándonos factura en forma de dolores crónicos, lesiones, o incluso enfermedades.